Literarias

  • Principal

    A una semana de terminar nuestro primer semestre, una semana donde anhelamos que empiecen las vacaciones de mitad de año, donde muchos tienen gran expectativa porque en sus planes está viajar, visitar algún familiar o amigo, o quizá estar en casa, pero ante todo descansar. Definitivamente se trata de cambiar de rutina, y eso es lo más importante porque seguramente nos ayudará a tomar nuevas energías para comenzar un segundo semestre.

    En estas tres semanas que se avecinan de descanso que sea la oportunidad también de reflexionar y direccionar aquellos puntos que tuvieron falencias hasta ahora, que de pronto quedaron pendientes, que sea la oportunidad de mejorar en todos los aspectos de nuestra vida.

    Finalmente, que el lapso de vacaciones nos sirva para comenzar un segundo tiempo de éxitos, bendiciones y muchos aportes a nuestra carrera académica y personal.

    Edgard Mauricio Guerrero Montaña

    Profesor Lengua Castellana Primaria

     

  • Biografías

    Gerardo Meneses Claros


     

     

     

    Gerardo Meneses Claros nació en Pitalito, Colombia en 1966. Estudió literatura en la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia, y es egresado del Taller de Escritores de la Universidad Central de Bogotá. Se desempeña actualmente como maestro de niños en la Escuela Normal Superior de Pitalito, labor por la cual ha recibido la medalla al Mérito Educativo Escuela Normal 50 años y la Medalla Municipal Ciudadano ilustre en Pitalito en 2008. Escritor de profesión, tiene alrededor de 17  títulos publicados y ha sido ganador del Premio Internacional de Literatura Infantil (2005), del Premio Nacional de Literatura Juvenil (2005) y del Premio Fomculturade Literatura Infantil (1998) entre otros.

     

                                             Laura Restrepo González

                                                        


    Nació en Bogotá en 1950. Se graduó en Filosofía y Letras en la Universidad de los Andes y posteriormente hizo un postgrado en Ciencias Políticas. Fue profesora de Literatura en la Universidad Nacional y del Rosario. Se dedicó a la política y al periodismo.

    En 1983 fue nombrada por el presidente Belisario Betancur miembro de la comisión negociadora de paz entre el gobierno y la guerrilla M-19. Fruto de esta experiencia es su reportaje Historia de un entusiasmo, sobrecogedor testimonio por el que recibió amenazas de muerte y finalmente tuvo que emigrar de su país. Vivió el exilio político durante cinco años entre México y Madrid, manteniendo contactos con el ala política del grupo guerrillero M-19, intentando crear un nuevo foro de negociaciones. Su labor concluyó en 1989, cuando el M-19 abandonó sus armas y se convirtió en un partido de oposición legal, lo que le permitió volver a su país.
    Ha trabajado en la Revista Cromos y ha sido editora, entre otras publicaciones, de la revista Semana, actividad que alternó con la escritura. En México colaboró como columnista en el diario La Jornada y en la Revista Proceso.
     

     

  • Libros Recomendados

     

    La luna en los almendros



    La luna en los almendros, de Gerardo Meneses Claros, es una novela sobre dos niños en el campo profundo colombiano (cuasi-selvático) inmersos en (el rumor de) la guerra. Los niños no son ingenuos ni (como es tradición en el género) viven engañados en una realidad paralela fantasiosa creada por sus papás para protegerlos. Ven cuadrillas de la guerrilla y patrullas militares cruzar el caserío donde queda su escuela. A veces hablan con ellos. Tal vez desconocen la naturaleza de la guerra, pero los hombres armados son parte de su vida diaria, lo que no quiere decir que sean insensibles a la violencia: entienden la amenaza o al menos el riesgo; saben que las balas matan y que hay cosas de las que es mejor no hablar. El marco de la historia, sin embargo, no es la guerra sino (para contrastar) la vida bucólica infantil idealizada que perderán cuando el rumor explote. En los intermedios que separan los encuentros in crescendo con la guerra, los niños juegan en el campo y se sorprenden tal vez con demasiada frecuencia de la belleza natural que los rodea. Esta extrañeza recurrente ante lo cotidiano (los atardeceres, la luna, los animales, la lluvia) es incómoda en parte porque el narrador (aunque de estilo normativamente literario y sobre-lírico por momentos) pretende ser uno de los protagonistas (i.e., un niño campesino de unos diez años). En suma la novela, pese a la trama agridulce, siempre va sobre seguro y, sin ser abiertamente política, tiene un propósito pedagógico de concientización denuncia buenista casi explícito, lo que siempre es apreciado por el establecimiento cultural nacional. La luna en los almendros ganó en 2011 el premio de literatura infantil El Barco de Vapor – Bibioteca Luis Ángel Arango. Fue uno de los libros que nos trajo mi mamá cuando vino a recibir a Laia. Ayer por la noche la leímos en la cama.

  • Mis Escritos




  • Mis Profes Escriben

    Mujer tejedora de felicidad, esperanza y sueños de

    Amor que guardas y entregas  incondicionalmente.

    Deber que sientes y pones siempre por delante de tu felicidad.

    Razón para agradecerte eternamente tú

    Entrega y especial dedicación por dar cada día lo mejor de ti.

    Gladys Eugenia Muñoz Tarquino

    Docente